EL PABELLÓN :: HISTORIA DE NUESTROS RINCONES

Es intervención y diseño del arquitecto Mauricio Rocha. El diseño esta inspirado en los andamiajes. El espacio fue necesario por que en la época de la expropiación de los bienes del clero se abrió la calle de Fiallo, entonces, al abrir la calle dividen parte del convento y tiran las celdas oriente del convento y se pierde el ábside del templo. En general, se pierden los espacios cerrados del convento. Al quedar un espacio cerrado queda también un espacio del claustro difícil para su uso.

El Pabellón cumple la función de cerrar el espacio (entre las celdas vecinas) y sirve para crear un espacio controlado para una biblioteca. Otro de los criterios por parte de restauración (INNAH)  es que este elemento estuviera aislado, que no estuviera en contacto por eso se ve  una “entrecalle” entre la estructura nueva y la estructura antigua de forma que en un sismo ninguna de las estructuras se dañen la una a la otra.

Al fondo vemos los arcos tapiados, se ve una puerta también un poco “rara” con un dintel y del lado derecho tiene un zigzag. Creemos que esa puerta pertenecía al  Instituto de Ciencias y Artes (1830-1860) Dentro de esos treinta años se hicieron modificaciones pequeñas al convento, la mayor modificación que sufrió el lugar se realizó cuando fue hotel.

CLAUSTRO :: HISTORIA DE NUESTROS RINCONES

Los elementos arquitectónicos que tenemos en San Pablo son las bóvedas de arista, cuando se encontraron eran aparentes, es decir, se veía el ladrillo. Se decidió hacerle el aplanado por que se encontraron vestigios de que todo el convento estuvo aplanado. Se realizaron excavaciones arqueológicas y se encontraron varios vestigios de muro a raíz. De ello se dedujo que el convento del siglo XVI fue mas pequeño.

El objetivo de las excavaciones arqueológicas fue encontrar edificaciones más antiguas y ubicar los niveles de piso originales. Se decidió tomar los niveles de piso de la base de los pilares/columnas ya que el nivel del piso estaba elevado unos 30 cm de esa base. Se abatieron los niveles de piso y se integró un piso con un diseño contemporáneo por que ya no se encontró cómo fue el piso original (se encontraron fragmentos de piso de cantera, ladrillo pero fue obvio que eran objeto de reparaciones posteriores). Por el tipo de uso que va a tener este exconvento se decidió ponerle cantera al piso con un diseño que distinguiera que es una nueva intervención.

Sobre el piso existe un “dibujo” que se distingue por la variación del labrado de la cantera lo que se quiere marcar es el muro que existió ahí en el siglo XVI. Otro elemento que fue encontrado fue la base de la puerta (piedra que esta en la esquina de una de las puertas sobre Fiallo) no es seguro que haya estado situada exactamente en ese lugar pero probablemente estuvo muy cerca. Seguramente es una puerta del siglo XVI,  se encontraron otros elementos sueltos pertenecientes al siglo.

PATIO DE DÓMINA :: HISTORIA DE NUESTROS RINCONES

Funcionaba como cocina cuando el exconvento era un hotel y la “entrada” (debajo del sotocoro) era el bar. Originalmente era el acceso al convento. La puerta fue restaurada pues cuando se encontró la pilastra había sido mutilada, tal vez con la intención de meter un carro. Afortunadamente se encontraron los vestigios de cómo fue esta parte de abajo gracias a que la otra base de la pilastra esta intacta. Se ha plantado un árbol llamado guiexuba se escogió por ser una especie que en México siempre está ligada a espacios públicos sagrados y que probablemente ya era plantada en lugares ceremoniales en la época prehispánica.[1]


[1] Información proporcionada por el doctor Alejandro de Ávila. 

EL RETABLO (1761) :: HISTORIA DE NUESTROS RINCONES

El retablo actual no pertenece a esta capilla, sino originalmente era de Santa María Zoochixtepec. Es propiedad de la Nación, registrada por el INAH y está en calidad de comodato en la capilla. Por casualidad, la restauración de este retablo y la de la capilla ocurrieron al mismo tiempo, por lo que surgió la idea de colocar en el retablo en la capilla, pues el INAH tenía un retablo sin capilla y la Fundación tenía una capilla sin retablo. Después de tomar las medidas, el retablo encajó muy bien en el espacio, sorprendentemente coincide hasta la altura de las cornisas. Un dato curioso: para armar el rompecabezas del retablo se contaba con 680 piezas y aunque es un retablo de otro lugar, es del mismo siglo que la capilla (XVII).

El criterio de restauración del retablo consistió en integrar el oro/dorado. Las partes con más brillo  son dónde se aplicó el dorado nuevo y el dorado que se ve más opaco es el antiguo. La idea es dejarlo como una restauración muy sutil; que de lejos se vea con unidad pero al acercarse se pueda distinguir entre el oro más antiguo y el reciente.

CAPILLA DEL ROSARIO :: HISTORIA DE NUESTROS RINCONES

Ubicada al lado sur del templo, la confusión al entrar a la capilla es ¿Por qué el ratablo no está ubicado hacia el frente? la respuesta es que la entrada actual no era la principal. La entrada principal fue tapiada cuando se fraccionó el convento, tal vez en el siglo XIX (entre 1860 y 1862).

¿Cómo comprobamos que el Retablo estuvo ahí? Primeramente por la tipología de estas capillas (también en Santo Domingo de Guzmán y en la Capilla de Puebla. El retablo está orientada hacia el arco que comunica con la iglesia). Luego, porque atrás de ese retablo se encontró el original banco sobre el cual descansaba el original. Allí no había ni una pintura, las pinturas están situadas en los laterales. También por la orientación de la cripta que se encontró ahí, como era costumbre se enterraba a las personas con la cabeza hacia el altar. A los lados del retablo mayor se pueden ver dos espacios en blanco donde estuvieron colocados otros dos retablos más chicos.

EL ATRIO :: HISTORIA DE NUESTROS RINCONES

Las casas que ahora están en frente del exconvento fueron construidas entre el siglo XVII y el siglo XVIII. En el siglo XVI todo ese espacio constituía el atrio del templo. Donde hoy se levanta el teatro Macedonio Alcalá había, hasta finales del siglo XIX, tres casas coloniales. En la otra esquina se encuentra la conocida casa El Gallo de la época colonial.

En el atrio recuperado se dejaron los restos de muros de aproximadamente el siglo XVII como una evidencia de que hasta allí llegaron las casas que se construyeron después de  que se fraccionó el atrio del templo.

Los callejones de entrada al templo y convento que quedaron estaban orientados al sur, norte y al poniente (misma entrada actual sobre Hidalgo e Independencia, la tercera entrada era atravesando lo que ahora es la casa El Gallo). La entrada poniente quedaba exactamente en el mismo eje de la torre del campanario, este tipo de remate es una característica de la época virreinal.